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Sodomizar hembras

en Sexo Anal

Este relato esta basado en mi propia vida sexual.

Me encanta romper culos de tías. Follar es excitante, divertido, placentero, ... pero lo que de verdad me apasiona es romper culos. Me gusta desde siempre. No sabría decir cuantos he perforado: los de varias novias, ligues de una noche, el la novia de un amigo, el una mujer casada, ... pero nunca tengo bastante.

Me gusta hacerlo sin condón, y no suavemente, lubricándola y metiendo poco a poco dedos para ir preparando su esfinter a la invasión. No. A mi me gusta a lo bruto, poniendo la cabeza de mi verga en su entrada y empujando con fuerza hasta que tras varias embestidas entierro la polla completamente en su intestino.

Y ¡que sensación! Al principio me cuesta un poco meter la cabeza, y suelo mojarla previamente con saliva (en su boca). Tengo que colocarla bien contra su ojete y agarrar a la tía firmemente por las caderas para hacer fuerza. Pero una vez dentro, el resto de la tranca entra con mucha más facilidad. Y entonces ¡que gusto! La sensación en la polla, firmemente oprimida por el ano dilatado de la tia es inalcanzable en cualquier polvo, por estrecho que la fulana tenga el conejo. Y qué placer al sacarla y meterla por un hueco tan estrecho a la vez que elástico, completamente dilatado hasta alcanzar un tamaño desproporcionado, mientras sus tetas se mueven al compas de las embestidas. Qué gusto al sentir cómo mis huevos chocan contra sus nalgas cuando la meto bruscamente hasta el fondo.

Y quá voy a decir de esa sensación de dominio al someter a la hembra a cuatro patas, como una perra, de utilizar su culo para tu propio placer sin hacer nada para que ella disfrute. De joderla de un modo vergonzoso y vejatorio. Encular a una tía me parece lo más guarro que se la puede hacer. Para ellas debe ser completamente humillante sentir a sus espaldas cómo un enorme falo entra en su dolorido culo y que la única forma de que el sufrimiento termine es que el enculador se corra y las llene de lefa. Y eso me pone cachondo.

Aunque me gusta más cuando se quejan por el dolor mientras las jodo, a veces me he encontrado con zorras que, de forma increible, parecen disfrutarlo. Fulanas que tras un rato de quejarse comienzan a culear, acompasando el ritmo de los acercamientos de su culo a los instantes en los que yo bombeaba. Creo que a esas guarras las excita su propia humillación, y por eso reaccionan de esa forma. Nunca me he encontrado a ninguna que se corra sólo enculándola, pero si alguna que se ha corrido pajeándose con la mano mientras la sodomizaba. ¡Que zorras!

Por otro lado, también me he encontrado muchas que no lo quieren hacer. Pijillas, mojigatas, reprimidas, temerosas del sexo no convencional, ... Pero al alcohol hace milagros. Si te lo montas bien, despues de una noche bebiendo de todo una chica está completamente a tu merced, y puedes hacer con ella lo que quieras. Unas cuantas han perdido conmigo su virginidad trasera de esa forma. Es excitante sodomizarlas cuando pierden algo más que sus inhibiciones. Y es interesante comprobar que al día siguiente no dicen nada de la enculada. Están avergonzadas de haber permitido (por la borrachera) que las hagan algo tan humillante.

He dejado para el final el mejor momento, cuando tras un buen rato jodiéndola el ojete siento que me viene. Acelero más y más el ritmo mientras ella, dolorida, sabe lo que va a ocurrir. Con la polla completamente hinchada por el placer, comienzo a vaciar los huevos, inundándola el intestino de lefa. Segun me ha reconocido alguna, ellas sienten ese momento, en que notan la descarga de algo caliente en su interior. Mientras me vacío sigo bombeando con rudeza, hasta quedar exhausto por el placer. Cuando acabo y saco la polla, me gusta mirar el estado en el que queda su ojete, entreabierto por haber tenido que alojar esa tranca, rojo y dolorido por la fricción y con restos de un liquidillo blanco que inunda su interior.

Me encanta romper culos. ¿Y a ti?

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