miprimita.com

¡Suplica!

en Hetero: General

Nunca he sido una persona competitiva, pero esta vez estoy decidido a ganar. Este estúpido juego me vuelve loco, pero cada vez que me lo propones no puedo contenerme, es superior a mis fuerzas.

En cuanto te digo que estoy de acuerdo, sales disparada hacia el vestidor, con esa risa cantarina que amo y detesto a un tiempo y yo me desnudo, consciente de que la imagen no es mi fuerte. No es que sea feo, pero contra la belleza de tu cuerpo y tu forma de moverte no tengo nada que hacer. Esta vez voy a cambiar de táctica y para ello voy a empezar a calentar.

—Recuerda, —levanto la voz ligeramente para que tú me oigas a través del frufrú de la ropa y el ruido de los cajones abrirse y cerrarse— nada de tocarse y las caricias propias no deben prolongarse más de quince segundos. En cuanto al resto, todo vale. Esta vez vas a suplicar.

—Vale, empezamos. —dices tú, justo antes de que una de tus piernas asome por la puerta del vestidor, mostrando las medias, el liguero y los tacones de aguja que las adornan hasta convertirlas  en una obra de arte.

Las deseo, deseo acariciarlas, besarlas... te deseo a ti. Respiro hondo y siento como mi cerebro auxiliar intenta tomar el mando.

—Veo que ya tienes una respetable erección. —dices tú apareciendo vestida con un sujetador y un tanga minúsculo— ¿Seguro que no quieres suplicar y ahorrarte el sufrimiento?

Yo te miro a los ojos, esos ojos que me subyugaron desde la primera vez que los vi y niego con la cabeza, temeroso de que mi boca diga lo contrario.

Haces un mohín y sacando el mando a distancia de no se sabe muy bien dónde, envuelves la habitación con la música de Foreigner.

—Yo te enseñaré lo que es el amor. —dices meciendo tus caderas.

Puede que no seas la mejor bailarina del mundo, pero el suave crepitar del vinilo y  el vocalista suplicando que le enseñes lo que es el amor ayudan, haciendo que vuelva a la primera vez que te vi, en el fondo de aquel bar, apareciendo como una diosa entre las brumas del tabaco.

Siento un pinchazo y un deseo incontrolable de abrazarte y besarte. Tú lo sabes y atacas con todo lo que tienes. Te bajas las copas del sujetador mostrándome tus pechos e invitándome a tocarlos con una sonrisa traviesa. Yo gruño y cierro los puños hasta sentir como las uñas se clavan en las palmas de mis manos. Respiro de nuevo y me contengo, pero no me espero el último golpe bajo. Hasta ahora, el bordado del tanga solo me deja entrever la piel de tu pubis, así que cuando te lo bajas con esa sonrisa de suficiencia que pones cada vez que estás a punto de ganar y me muestras tu sexo totalmente depilado, suave y brillante, casi consigues que caiga a tus pies.

Mi miembro da un salto hambriento e insiste en decirme que me deje de tonterías y te folle hasta desarmarte. Me gustaría cerrar los ojos, pero también está prohibido. Me juro que nunca volveré a jugar a este estúpido juego y con mis piernas temblando me acerco a ti y preparo mi contraataque.

—Tengo que reconocer que estás preciosa. —le digo hablando apenas lo suficiente para sobreponerme a la música— No sabes las ganas que tengo de estrujar tus pechos... de que beses mis labios, me encanta que los atrapes entre tus dientes y  los  mordisquees suavemente, —la digo acercando mis labios a los suyos hasta que solo los separa un suspiro— solo con que me supliques serán tuyos.

Me miras e inmediatamente sabes que esta vez no va a ser tan fácil. Veo la duda en tus ojos y sonrío consciente de lo poco que te gusta perder.

Te miró a los ojos un instante más y rodeo tu cuerpo mientras tu permaneces de pie en el mismo sitio, esperando que tu belleza y tus movimientos sinuosos ablanden mis sesos. Notas el calor de mi cuerpo a tu espalda y tensas las piernas y los glúteos. Sabes que me encanta acariciarlos, duros y esbeltos, como esculpidos en alabastro.

Me acerco un poco más a ti y aproximo mi boca a tu oído:

—Ahora mismo podrías estar sentada en mi regazo sintiéndome dentro de ti mientras beso y acaricio tu cuerpo. —digo yo.

—No tienes más que arrodillarte. —dices acariciándote los pechos suavemente por primera vez.

Te observo y sonrío. Sé que esa es un arma de doble filo. Me excita, pero también a ti.

—Adelante, puedes intentarlo, pero sabes que nada puede sustituir a estas manos...

Para confirmarlo recorro tu brazo y tu hombro a escasos milímetros de tu piel, levantado el vello casi invisible a mi paso. Inclinas tu cabeza y a punto estás de dejarla reposar sobre mi mano. En el último momento te das cuenta y con un respingo te yergues de nuevo.

Te giras enfadada por el desliz y con un gesto brusco te sueltas el sujetador dejando que tus pechos caigan y reboten llamando mi atención instantáneamente y haciendo que me olvide de lo que estaba haciendo. Aprovechando que la música se hace un poco más roquera, te giras y bailas ante mí, desnuda como una ninfa. Yo solo puedo rechinar los dientes e intentar mirar a través de ti... Iluso. Jamás he conseguido hacerlo, ni siquiera cuando estas vestida. Mis manos se acercan a ti y solo en el último segundo las aparto y finjo rascarme la nariz.

Tú, que ya saboreabas las mieles de la victoria, no puedes evitar mirarme airadamente.

—¡Suplica! —exclamas.

—¿Me estás suplicando que suplique? —respondo yo a lo Rajoy.

—¡Cabrón! —dices tú.

—¡Mi diosa! —respondo yo, sabiendo lo mucho que te gustan los piropos.

—¡Pelota! ¡Capullo! —dices ahora enfadada.

Mi cerebro grita desesperado. ¿Y si estas enfadada de verdad? ¿Y si cuando pierdas decides dejarme a dos velas solo por rencor?

Eres como un leopardo, hueles mi miedo y te acercas a mí hecha una furia, insultándome de nuevo. Casi lo consigues, pero tus ojos te delatan... están sonriendo.

Notas mi cambio de actitud y sabes que mi momento de debilidad ha pasado. Aprovecho que estas cerca y aspiro el aroma de tu cuerpo.

—Creo que me voy a conformar con oler tu piel. —digo acercando mi nariz e inspirando profundamente.

Una jugada arriesgada, el aroma de tu perfume, unido al suave olor a hembra que exudas me excita hasta el punto de enervarme, pero te conozco y sé que eso también te gusta a ti.

—¿Seguro que no quieres probar? —me preguntas recogiendo una lágrima de sudor de entre tus pechos con tus largas uñas color rojo sangre y ofreciéndomela con una sonrisa traviesa.

Acerco mi mano a tu dedo pero no llego a tocarlo. Frunciendo el ceño te giras aprovechando la música y dándome la espalda, separas las piernas y te inclinas. Te acaricias las piernas desde los tobillos hasta el interior de tus muslos y agitas tus caderas. Tu sexo totalmente desnudo se abre como una flor. Lo observo hipnotizado, pero  veo como un fino hilo de humedad surge de tu interior y resbala por el interior de tu muslo. ¡Es el momento de atacar con todas mis fuerzas!

Me arrodillo y acerco mi boca a ese imán disfrazado de coño.

—Eso es, cariño. No es nada malo arrodillarse. —dices meneando suavemente las caderas, creyéndote de nuevo victoriosa.

Esperas que envuelva tu sexo excitado con mi boca, pero solo abro mi boca todo lo que puedo y soplo sobre los labios de tu sexo, envolviendo tu clítoris en una cálida corriente. Tú gimes y todo tu cuerpo se estremece.

Me yergo y cogiéndome la polla   la dirijo a la entrada de tu coño, quiero que sientas su calor.

—¡Suplica!

Gimes y retrasas ligeramente las caderas, intentando un empate, pero yo me aparto a tiempo.

—¡Suplícamelo! — exclamo autoritario aunque ya he decidido que si te resistes diez segundos más voy a mandar el puñetero juego al carajo.

—¡Está bien! ¡Está bien! —dices ansiosa— ¡Tu ganas!

—No entiendo... replico yo haciéndome el duro.

—¡Por favor! ¡Por el amor de ...

No te dejo terminar y agarrándote por las caderas  te penetro ahogando un suspiro de alivio. Mi miembro resbala triunfante en tu encharcado interior.

—¡Mierda! Como lo necesitaba. —dices gimiendo de placer al sentirte de nuevo completa.

Acaricio tus muslos empujando suavemente y disfrutando de mi trofeo duramente ganado unos instantes antes de separarme y tirar de ti hacia la cama.

Me siento y como te he prometido dejo que tú lo hagas en mi regazo. Mi polla salta emocionada dentro de tu cuerpo mientras te abrazo y nos comemos a besos. Besos apresurados, besos profundos, besos húmedos, besos violentos.

Nos tomamos un respiro mientras tú balanceas suavemente las caderas. Me abrazas y vuelves a moverte, ahora más rápido. Gimes a mi oído, sabes que eso me vuelve loco. Un par de minutos más y tengo que separarme para no correrme.

Te levanto y te tumbo boca arriba sobre la cama. Beso tus tobillos y el resbaladizo tejido que cubre tus piernas. Gimes y separas las piernas. Yo entierro la cara entre tus muslos y esta vez envuelvo tu sexo con mi boca. Tu cuerpo se comba atenazado por el placer y tus manos aprietan mi cabeza contra tu pubis desnudo. Yo chupo y mordisqueo, mi lengua golpea tu clítoris con violencia hasta que no puedes controlarte más y te corres, tu columna se dobla, tu vagina se estremece y tu sueltas gritos estrangulados al ritmo de mis chupetones.

Aparto mi cara solo para colocarme sobre ti. Dejo que mi polla hambrienta descanse sobre tu pubis y te beso de nuevo, esta vez con suavidad, mirándote a los ojos mientras nuestras manos se entrelazan.

Nuestros cuerpos se separan unos centímetros y tanteo tu sexo con mi miembro, al segundo intento estoy dentro de ti de nuevo. Tú te estremeces de nuevo y ciñes tus piernas contra mis caderas mientras empujo en tu interior procurando no dejar ni una molécula de aire entre los dos.

Sin dejar de embestirte beso tu cuello y tus pechos, acaricio tus piernas y siento como tus uñas se clavan en mi espalda, cada vez estoy más excitado, acelero el ritmo hasta hacer que la cama se estremezca. Tu gimes y me pides más y más y más... hasta que no puedo contenerme y me derramo en tu interior con un gemido bronco. Sigo empujando con mi menguante miembro hasta que consigo que un nuevo orgasmo te conmueva.

Me derrumbo a tu lado, y te acaricio mientras tu cuerpo aun se estremece ligeramente. Te giras y me miras a los ojos, sonríes.

—¿Sigues opinando que este juego es una mierda? —preguntas.

Yo no respondo. Solo acaricio tu cuerpo desnudo, sintiendo como el placer agoniza en él. Te beso de nuevo.

—No disfruto del juego, pero no sabes cómo disfruto del final.

Me inclino sobre ti, mi polla de nuevo está erecta.

—¿Otra vez? —preguntas sorprendida— Y luego dices que no te gusta... ¡Eh! ¡Cuidado que no soy una muñeca de traaapo!

Mas de Alex Blame

Rozando el Paraíso 7

Rozando el Paraíso 6

Rozando el Paraíso 5

Rozando el Paraíso 4

Rozando el Paraíso 3

Rozando el Paraíso 2

Rozando el Paraíso 1

El Roast de Adolf Hitler 12

El Roast de Adolf Hitler 11

El Roast de Adolf Hitler 10

El Roast de Adolf Hitler 9

El Roast de Adolf Hitler 8

El Roast de Adolf Hitler 7

El Roast de Adolf Hitler 6

El Roast de Adolf Hitler 5

El Roast de Adolf Hitler 4

El Roast de Adolf Hitler 3

El Roast de Adolf Hitler 2

El Roast de Adolf Hitler 1

La Verdadera Historia del Inquisdor Ortuño

Las colinas de Komor XLI

Las colinas de Komor XL

Las colinas de Komor XXXIX

Las colinas de Komor XXXVIII

Las colinas de Komor XXXVII

Las colinas de Komor XXXVI

Las colinas de Komor XXXV

Las colinas de Komor XXXIV

Las colinas de Komor XXXIII

Las colinas de Komor XXXII

Las colinas de Komor XXXI

Las colinas de Komor XXX

Las colinas de Komor XXIX

Las colinas de Komor XXVIII

Las colinas de Komor XXVII

Atrapada Nina. Capítulo final

Las colinas de Komor XXVI

Atrapada Nina Capítulo 23

Las colinas de Komor XXV

Atrapada Nina Capítulo 22

Las colinas de Komor XXIV

Atrapada Nina Capítulos 20 y 21

Las colinas de Komor XXIII

Atrapada Nina Capítulo 18 y 19

Las colinas de Komor XXII

Las colinas de Komor XXI

Atrapada Nina Capítulo 17

Las colinas de Komor XX

Atrapada Nina Capítulo 16

Las colinas de Komor XIX

Atrapada Nina Capítulo 15

Las colinas de Komor XVIII

Atrapada Nina Capítulo 14

Las colinas de Komor XVII

Atrapada Nina Capítulo 13

Las colinas de Komor XVI

Atrapada Nina Capítulo 12

Las colinas de Komor XV

Atrapada Nina Capítulos 10 y 11

Las colinas de Komor XIV

Atrapada Nina Capítulo 9

Las colinas de Komor XIII

¡está viva!

Atrapada Nina Capítulo 8

Las colinas de Komor XII

Atrapada Nina Capítulo 7

Las colinas de Komor XI

Atrapada Nina Capítulo 6

Un buen profesional

Las colinas de Komor XI

Atrapada Nina Capítulo 5

Las colinas de Komor IX

Atrapada Nina Capítulo 4

Las colinas de Komor VIII

Atrapada Nina Capítulo 3

Las colinas de Komor VII

Atrapada Nina Capítulo 2

Las colinas de Komor VI

Atrapada Nina Capítulo 1

Las colinas de Komor V

Las colinas de Komor IV

Las colinas de Komor III

Running, deporte de contacto

Las colinas de Komor II

Las colinas de Komor I

Las Colinas de Komor

Valentina

La Llamada

En la Oscuridad

El cuerpo

Una Mujer de Verdad

Redencion XIV

Redencion XIII

Redencion XII

Redencion XI

Redencion X

Redencion IX

Redencion VIII

Redencion VII

Redención VI

Redención V

La Fiesta de Halloween

Redención IV

Redención III

Redención II

Redención I

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo Final

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 23

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 22

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 21

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 20

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 19

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 18

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 17

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 16.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 15.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 14.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 13.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 12.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 11.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 10.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 9.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 8.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 7.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 6.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 5.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 4.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 3.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 2.

Hasta el Quinto Pino y Más Allá. Capítulo 1.

Smallbird y el enamoraputas. Capítulo 18.

Smallbird y el enamoraputas. Capítulo 17

Polvo de Estrellas

Smallbird y el enamoraputas. Capítulo 16

Smallbird y el enamoraputas. Capítulo 15

Smallbird y el enamoraputas. Capítulo 14

Smallbird y el enamoraputas. Capítulo 13

El Último vuelo del Electra

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 12

El Último Vuelo del Electra: Cap 11

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 11

El Último Vuelo del Electra: Cap 9 y 10

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 10

El Último Vuelo del Electra: Cap 7 y 8

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 9

El Último Vuelo del Electra: Cap 5 y 6

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 8

El Último Vuelo del Electra: Cap 4

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 7

El Último Vuelo del Electra: Cap 2 y 3

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 6

El Último Vuelo del Electra: Cap 1

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 5

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 4

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 3

Una Vendimia Diferente

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 2

Smallbird y el enamoraputas: Capítulo 1

La Feria de fenómenos del Doctor Lasko

Dynamo

Arde París

La Reina del Baile

Supercalientes 2016

Clase Magistral

Moonlight

Hercules. Relato Completo.

Hercules. Epílogo.

Hercules. Capítulo 32. El Borde del Precipicio.

Hércules. Capítulo 31. La verdad duele.

Hércules. Capítulo 30. La Caja.

Hércules. Capítulo 29. Amor Griego.

Hércules. Capítulo 29. Una Clase de Historia.

Hércules. Capítulo 27. Capitulación.

Hércules. Capítulo 26. Arabela Planta Cara.

Hércules. Capítulo 25. Duelo de Voluntades.

Hércules. Capítulo 24. Pico y Pala.

Hércules.Capítulo 23.La Libertad Guiando al Pueblo

Hércules. Capítulo 22. El Corazón de Afrodita.

Hércules. Capítulo 21. El Club Janos.

Hércules. Capítulo 20. Un Nuevo Jugador.

Hércules. Capítulo 19. Joanna.

Hércules. Capítulo 18. Primera Misión.

Hércules. Capítulo 17. Adiestramiento.

Hércules. Capítulo 16. Un nuevo Hogar.

Hércules. Capítulo 15. El juicio.

Hércules. Capítulo 14. El Ángel Negro.

Hércules. Capítulo 13. Entre rejas.

Hércules. Capítulo 12. Detención.

Hércules. Capítulo 11. Furia Ciega.

Hércules. Capítulo 10. Siguiendo el rastro.

Hércules. Capítulo 9. Amor cruel.

Hércules. Capítulo 8. Tierra Prometida.

Hércules. Capítulo 7. De Compras.

Hércules. Capítulo 6. Akanke.

Hércules. Capítulo 5. Un buen partido.

Hércules. Capítulo 4. La Venganza de Hera.

Amor en Yavin

Hércules. Capítulo 2. La rendición de Diana

Hércules. Capítulo 2. La muerte de Piper

Hércules. Capítulo 1. El capricho de Zeus.

Leia entre asteroides.

Hércules. Índice y guía de personajes.

Hércules. Prólogo

En la estrella de la muerte

Cuento de Navidad. Cuarta parte.

Cuento de Navidad. Tercera parte.

Cuento de Navidad. Segunda parte.

Cuento de Navidad. Primera parte.

El tatuaje: Vero

El gato y el ratón

Velocidad de Escape

Primera Sangre. Parte 1-

Primera Sangre. Parte 3

Primera Sangre. Parte 2

World Wildlife Zombie XXIII

World Wildlife Zombie. Epílogo.

World Wildlife Zombie XXII

World Wildlife Zombie XXI

World Wildlife Zombie XX

Odio a mi vecina

World Wildlife Zombie XIX

World Wildlife Zombie XVIII

World Wildlife Zombie XVII

World Wildlife Zombie XVI

La diPUTAda

World Wildlife Zombie XV

El sustituto

World Wildlife Zombie XIV

World Wildlife Zombie XIII

World Wildlife Zombie XII

World Wildlife Zombie XI

World Wildlife Zombie X

Hielo y Fuego

La Tormenta

World Wildlife Zombie IX

World Wildlife Zombie VIII

World Wildlife Zombie VII

World Wildlife Zombie VI

World Wildlife Zombie V

World Wildlife Zombie IV

World Wildlife Zombie III

World Wildlife Zombie II

World Wildlife Zombie

La joven de la curva 10

La joven de la curva 9

La joven de la curva 8

La joven de la curva 7

La joven de la curva 6

La joven de la curva 5

La joven de la curva 4

La joven de la curva 3

La joven de la curva 2

La joven de la curva 1

Thriller

Teniente Smallbird 6ª y última parte

Teniente Smallbird 5ª parte

Teniente Smallbird 4ª parte

Teniente Smallbird 3ª parte

Teniente Smallbird 2ª parte

Teniente Smallbird 1ª parte

La princesa blanca Epílogo.

La princesa blanca 25

La princesa blanca 24

La princesa blanca 23

La princesa blanca 22

La princesa blanca 21

La princesa blanca 20

La princesa blanca 19

La princesa blanca 18

La princesa blanca 17

La princesa blanca 16

La princesa blanca 15

Los veinticuatro minutos de Le Mans.

La princesa blanca 14

La princesa blanca 13

La princesa blanca 12

La princesa blanca 11

La princesa blanca 10

La princesa blanca 9

La princesa blanca 8

La princesa blanca 7

La princesa blanca 6

La princesa blanca 5

La princesa blanca 3

La princesa blanca 4

Ratón de biblioteca

La princesa blanca 2

La princesa blanca 1

Miss Cojones

Jane XII

El pecado de Emma

Fauna peninsular,me río por no llorar 4. Fasmidos

Jane XI

Jane X

Jane IX

Faunapeninsular,me río por no llorar3.El escorpión

Fauna peninsular,me rio por no llorar.2 El buitre

Nadie te conoce como tu hija

Jane VIII

Fauna peninsular,me rio por no llorar.1:El pulpo.

Jane VII

El habano

La cabeza del mono (10)

La cabeza del Mono (9)

La cabeza del mono (8)

Jane VI

La cabeza del mono (7)

La cabeza del mono (6)

Jane V

La cabeza del mono (5)

La cabeza del mono (4)

La cabeza del mono (3)

Jane IV

La cabeza del mono (2)

Jane I y II

Jane III

La cabeza del mono (1)

El confesionario

Jane II

Jane I

Bluetooth 3ª Parte

Bluetooth 2ª Parte

Bluetooth 1ª Parte

El calendario

Una vendimia diferente

Navidad de cuero

Supervivencia

La pequeña Savannah

La Colaboracionista

Misterio en la granja

Groom Lake

La Revisión

Romeo y Julieta

Hermana... mía.

La Final cap1

El Míster

Verano del 44

Enemigo público V

Desafío Extremo

Enemigo publico IV

El edredón

Enemigo publico 3

Enemigo público

El tatuaje

Historias de la B. La heroína

Enemigo Público II

El Leñador

Enemigo público